Trabajo de Carlos Provasi, alumno del IV año del profesorado de Ciencias Políticas
En el espacio: Ética de los Medios, Instituto CAPACyT
mayo de 2008
JUICIOS Y PREJUICIOS
DISCUSIONES CON HANNA ARENDT y los rompevidrios.
Sobre su texto “¿Qué es la política?”
“nada se pierde, todo se transforma”, Lavoisier.
Prologo:
El vidrio apareció roto, mi hermano, desaparecido, claro, ¿quién podría haber sido, sino aquel sabandija de seis años al que su pasado condenaba?.
Mi padre con toda su paciencia lo repuso, recuerdo que me extrañó su actitud mientras lo cambiaba estaba pensativo, me acerque y le pregunté si se le había pasado el enojo, me pidió que me sentara, y así mientras alisaba la masilla me preguntó ¿vos sabes quién lo rompió?, le contesté que no pero que tenía un casi seguro malhechor. Que linda sonrisa me hizo, pícara, cómplice, no se. En aquellos años yo solía leer la Biblia y siempre hacia referencia a un pasaje del libro de Daniel en que se contaba como convivía con las fieras, que me impresionaba bastante. ¡Que grande mi viejo!, aprovechó la oportunidad para darnos una lección a todos, me preguntó porque Daniel no le temía a las fieras,..... no se, tal vez por su fe en Dios, la cual tenía para aquel muchacho un poder que el tiempo a erosionado bastante, o porque él era mas poderoso que ellas. Y....., ¿no será que las consideraba pares, o por lo menos criaturas con el mismo origen y el mismo destino, y ellas a él?, ¿por qué considerar que aquella “amistad” era una concesión de una sola de las partes?. Claro, los humanos somos los dueños del mundo, el mismo apóstol Pablo lo dice “....todo lo que hay en el mundo es del hombre menos el hombre mismo”. En síntesis juicios y prejuicios mezclados, como siempre, como fue y como será, verdades sin pruebas, discursivas, ayer, hoy y mañana.
Ahh, me olvidaba el vidrio lo había roto la sabandija.
Hanna, la que rompe vidrios.
El desarrollo de ciertos conceptos por parte de la autora, respecto del pensamiento político y la actitud de los hombres individualmente y en sociedad, así como sus apreciaciones, algo Hobbesianas, sobre la apoliticidad natural, sus temores, y la creación de definiciones útiles a sus fines teóricos; han sido los disparadores de este trabajo. El que no pretende ni la elaboración de teoría, ya que el autor es simplemente un estudiante inquieto y cuestionador, ni la destrucción nihilista de valiosos y atendibles pensamientos.
ENTRE DEFINICIONES ACADÉMICAS Y FILÓSOFOS
Primero definamos;
· Juicio: Facultad del alma que permite distinguir lo bueno de lo malo y lo verdadero de lo falso. Facultad de razonar. Opinión, dictamen. Salud mental en oposición a locura, cordura, tino.
· Juzgar: Decidir el juez si uno es culpable o no. Dar sentencia. Creer una cosa. Formar un dictamen.
· Prejuicio : Idea que se tiene de algo antes de conocerlo de modo completo.
· Prejuzgar : Juzgar las cosas antes de tiempo y sin el conocimiento cabal de ellas.
Si aplicáramos de modo estrictamente conceptual las definiciones antedichas al pensamiento político y en los términos en que lo hace Hanna Arendt, podríamos decir que juzgar es decidir una persona si la política es culpable o no de los males de la sociedad en su conjunto. Sentenciando acerca de sus actividades en todos los ámbitos que le compete, bienestar general, calidad de vida, paz social, distribución de bienes, etc.. creyendo que la misma esta atravesada por aquella característica que Platón le asigna como inherente: “la corrupción”. Y como lógica consecuencia dictaminando que “es corrupta”, y he aquí un grave problema: dentro de la definición de juzgar encontramos un prejuzgamiento basado en la “fe”, es decir creer una cosa.
Si analizamos la definición de juicio nos encontramos con facultades del alma, razonamientos, (Hanna habla de que no se le puede pedir al hombre aplicar únicamente reglas conocidas y servirse de criterios existentes y que si esto fuera así, sería cierto que frente a la actual crisis mundial es el Hombre mismo quién esta fuera de quicio) etc. por fin ¿es posible definir el juicio o el juzgamiento humano desprendiéndose de los prejuicios?. Claro esta que los hombres pueden juzgar y/o prejuzgar al mismo tiempo y no solo porque pueden sino porque les es propio y necesario.
Al analizar la definición de prejuzgar nos encontramos con la variable tiempo (en este caso destiempo) y la ausencia del conocimiento. En primer lugar es interesante destacar que no se vislumbran, desde las definiciones, las características de social o individual, (que según sea el caso, Arendt les otorga al juzgar y al prejuzgar ni tampoco sus dichos en cuanto a la irrefutabilidad y su relación con el asentimiento que produce su persuasión). Ahora bien sí, debemos analizar la cuestión del tiempo en términos de pasado , o historia, Dice Hanna: “....el prejuicio al recurrir al pasado ...ve limitada su legitimidad temporal a épocas históricas....en que lo nuevo es relativamente raro en las estructuras políticas y sociales y lo viejo predomina.” (¿Qué es la política? Fragmento 1 pag 54), pensemos por un rato en Nietzche y su “eterno retorno”, al exponer sobre “......la gigantesca falacia sobre la que fue construida la filosofía y la moral occidental , al transformar los hechos en esencias y las condiciones históricas en metafísicas, lugares en que la debilidad y el desaliento del hombre, la desigualdad del poder y la salud, la justicia y el sufrimiento fueron atribuidos a algún crimen y a una culpa trascendentales, la rebelión llegó a ser el pecado original........ toda esta serie de falacias culminaron con la deificación del tiempo.....en el mundo empírico todo está pasando.....El hombre llega a si mismo sólo cuando la trascendencia ha sido conquistada, cuando la eternidad ha llegado a ser presente en el aquí y ahora, ya no el progreso, sino el eterno retorno” (Herbert Marcuse, “Eros y civilización”). Y leamos al propio Nietzche. “ Todas las cosas pasan, todas las cosas vuelven, eternamente gira la rueda del ser. Todas las cosas mueren, todas florecen otra vez, se rompen y son unidas de nuevo....la rueda del ser gira en si misma”. Preguntémonos ¿puede haber juicios falsos y prejuicios verdaderos, o al revés, respecto de un mismo tema y al mismo tiempo?, ¿ y si dedujéramos que no, porque presuponemos que los prejuicios deben pasar por el tamiz del tiempo para volverse juicios valederos?, o al revés.
EL DEVENIR DE LA HISTORIA. ¿CAMBIOS O EVOLUCIÓN?
La tecnología y el poder de juzgar son inherentes al Hombre. Si consideramos que la primera es derivada del segundo, y que los actuales conocimientos tecnológicos son el resultado de una evolución lógica, podríamos concluir. en primer lugar (frente a nuestros dichos anteriores) que todo juicio tiene una carga de prejuicio y viceversa, y en segundo que los juicios actuales son el fruto de una evolución natural del tandem juicio-prejuicio histórico. Siendo así es lógico pensar que no hay cambios sino evolución, la cual puede ser positiva o negativa (involución) es decir tal como los descubrimientos en materia nuclear se han transformado no solo en equipos medicinales sino también en perfectas máquinas de matar, los prejuicios (y juicios) respecto de la política se han transformado en el Estado moderno (sede natural de la política), con todo su bagaje de acciones y contenidos, las políticas sociales en asistencialismo, la globalización en factor de producción de marginalidad, y así hasta el infinito, un infinito que no es mas que mas de lo mismo e imperecedero a través de los tiempos. ¿O los campesinos del S XIV no pensaban, mientras sus hijos morían de viruela, que estaban siendo explotados por su Señor Feudal, el que se dedicaba a la Gran Política, sin ni siquiera conocer al capitalismo y sus modos de producción?, y esa viruela derrotada ¿dónde está hoy?, ¿seguro que muerta?. Por último, ¿se puede afirmar, con estos análisis a la vista, que en el pensamiento político los juicios son individuales y los prejuicios sociales?. Yo creo que no, ambos son individuales y sociales al mismo tiempo, tal vez con el condicionante cultural que le otorga su tiempo y lugar. Por ejemplo y volviendo al sistema feudal; era de juicio (y prejuicio) claro en aquellos tiempos la no división del trabajo, la no propiedad privada, los derechos de vasallaje, el poder divino, etc,. paradigma del cual su evolución resulta el capitalismo, viejos juicios se transforman en prejuicios, pero....atendamos a Andre Goorz en Adiós al Proletariado: “.....sintéticamente, el paradigma del trabajo descrito por Marx ha cambiado, y frente a este cambio ya nunca se puede pedir al trabajador actual que lleve consigo la carga de la revolución”, y propone volver al ¡viejo sistema feudal!. (tal vez algo simplista lo mío, hay que leerlo, el hombre es un marxista enojado y ciertamente muy atendible), el eterno retorno.
Hanna vs. Carlitos.
Por que no interactuamos con por ejemplo las ideas de Marx, tratando de descubrir porque Arendt piensa que la desaparición de la política llevaría al totalitarismo, ¿estará prejuzgando?.
Bien, ¿que es el totalitarismo?: aquel régimen político no democrático en que los tres poderes están concentrados en un número de dirigentes que subordinan los derechos personales a la razón de estado. Y una de sus expresiones particulares, el fascismo: sistema político que trata de llevar a cabo un encuadramiento unitario de una sociedad en crisis, dentro de una dimensión dinámica y trágica, promoviendo la movilización de masas por medio de la identificación de las reivindicaciones sociales con las nacionales.
En primer lugar es bastante fácil discutir si el totalitarismo no es, también, una expresión política, tal vez una perversión, pero con todos los ingredientes de la política, dirigentes, masas, reivindicaciones sociales, razones de estado, etc. cada item con su propio prejuicio.
Ahora bien, dice Hanna: “.......hoy cuando los totalitarismos, lejos de contentarse con poner fin a la libertad de expresión, han querido también aniquilar fundamentalmente la espontaneidad del Hombre en todos los terrenos. Cosa que por otra parte es inevitable si el proceso histórico-político se define de un modo determinista como algo en que todo es reconocible porque está decidido a priori, siguiendo sus propias leyes.” (pag 77). Marx plantea que los sistemas sociales son producto de luchas históricas concretas entre sujetos históricos concretos. El conflicto es algo obviamente central en la vida social. Esta perspectiva confronta con diversas teorías de lo incondicionado, es decir aquellas que suponen que las sociedades “han sido hechas así”, “siempre ha habido pobres” y entonces nada se puede hacer para transformar el orden de las cosas, el individuo es un individuo social. La vida de los Hombres esta determinada por un gran número de factores, en particular, las relaciones que establecen, la producción de bienes. Ergo, la producción es un proceso activo de vida. Pensemos entonces ¿pueden los totalitarismos con este individuo social productor de bienes?, si hay una determinación ¿no será la de la libertad?, ¿serán los totalitarismos de los tiempos de Hanna parte necesaria para el pasaje a un tiempo discontinuo y contradictorio y ya no continuo y lineal (en el sentido del progreso) en que hay víctimas y victimarios?. Solo debemos reflexionar hoy que pasó con el fascismo, el capitalismo, el comunismo y donde están hoy los postulados de la modernidad, ¿es aquella definición de un hombre apolítico por naturaleza y políticamente social, acertada o tal vez incompleta y condicionada por unos terribles temores coyunturales, tal vez la respuesta este en un análisis del actual mundo posmoderno.
Consideraciones finales
Creo que quedó claro que Arendt rompió el vidrio, pero como en aquel caso la familia algo aprendió.
No se puede negar que el totalitarismo resulta peligroso, pero también debe reconocerse que el Hombre y su sociedad tienen lo suyo aún reconociendo la posibilidad de un apoliticismo natural, y la posmodernidad es el ejemplo mas acabado, el tener en lugar del ser, o la inmediatez y el vértigo parecieran mas peligrosos que aquel.
Personalmente me cuesta pensar en un individuo que muta o cambia, personalmente creo en la evolución en este caso histórica, somos el producto de un desarrollo social y siempre volvemos al punto de partida, seguramente han cambiado las relaciones de producción pero dentro de un proceso evolutivo es decir, los cambios son su parte interna, el hombre fue, es y será siempre el mismo. Lo que hoy es un juicio, también lo será mañana.
Si Platón consideraba corrupta a la política y al poder no era porque podía viajar a través del tiempo sino porque conocía a los hombres.
La ausencia de la política es imposible. Y no me obliguen a empezar con nuevas definiciones. Quiero dormir con los leones como Daniel.
CARLOS PROVASI
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